
Mientras no podamos
¿Tendremos que amarnos
a la distancia entonces?
¿Pediremos la bendición
del viejo Platón
Y esperaremos
que la ideas
sean mas reales
que las cosas?
Haber si el concepto
La hermosa IDEA de amarte
Se haga mas real
que mirarte
Tocarte
Abrazarte...
Mientras no podamos
Yo estaré aquí
Al otro lado del rió
Sentado
Con las piernas cruzadas
Las manos arañando el suelo
en busca de raíces
Buscándote en ellas
Seguiré aquí
al otro lado
Esperando
En la otra orilla
Frente a tu mundo bien armado
Mirando de lejos
la oscuridad de tu aldea
Y aunque apagues
la luz
Para ocultar
lo que tampoco quieres ver
Sabes
Que la luna
Porfiada
y audaz cómplice
de este accidente
Seguirá iluminando
y mostrando
el reflejo
de la fría realidad
inútil de ocultar
Gélidas y
cristalinas siluetas
a punto de romperse
Vulneradas
por la amenaza del calor
proscrito y latente
Insoportable disarmonía
que derrumba la consistencia
de los más solidos propósitos
"Aguantar"
Lo inaguantable
"resistir"
Lo irresistible
"soportar"
Lo insoportable
¿Cómo?
¿"Ojos que no ven..."?
Imposible no ver
para estos ojos
que te aman
El amor
lo ve todo
Ve
En lo que se oculta
En lo que se calla
En lo disimulas
Ojo que ve
de reojo
Sin mirarte
a los ojos
Visión
irremediablemente trágica
del amor
Mientras no podamos
Te amare allí
en el cielo de Platón
Donde habitan y bailan
las ideas
Gozosas en su desencarnada
autocomplacencia
La de saberse
eternas y Puras
Libres de sangre
de carne
De tiempo
De cuerpo
Que las contaminen
Mientras tu no puedas
Te amaré allí
donde solo existen
eternas
las buenas intenciones
Los bellos propósitos
Las buenas ideas
Allí donde habitan
imperturbables
las posibilidades
Es decir
Lo que no es.
1 comentario:
....Es demasiado hermoso lo que escribes, no obstante encierre un profundo dolor....¡Que paradójico!
Me pareció justo detenerme en este poema porque no había ningún comentario y quise considerarlo, y a través de él destacar todos los otros que has escrito. Los he leido varias veces y no dejo de preguntarme cuánto tiempo les has entregado, pero me surge la respuesta espontánea que me dice que definitivamente, cuando se ama, el tiempo pierde toda dimensión.
Leer e ir descubriéndote a través de las palabras, me ha hecho recordar aquella vez, en un Café de 5 Norte, hace varios años atrás; una tarde de invierno, algo obscura, pero para mí lo era mucho más...¿Recuerdas?.......Y no dejo de pensar en ello.
Un fuerte abrazo desde mi rincón y desde mi corazón.
La Nena
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